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Conoce la historia detrás de Betsy Clothing Store

Actualizado: 20 dic 2021

Por temas de trabajo me tocaba viajar constantemente, un día en una conversación meramente de trabajo con un amigo, el me pregunta, pero tu viajas mucho ¿porque no traer cosas y vender?, me quede pensando…. Y en mi próximo viaje la agenda de las conferencias era hasta las 5 de la tarde, pensé y ¿ahora que hago? No puedo gastarme todo mis chelitos en ropa y no tomar una decisión de invertir, pues me puse cómoda y me fui al mall, sin pensarlo dos veces, ya venía desde aquella conversación dándole vueltas en mi cabeza, siempre me había gustado comprar para mí, e ir de compras con mis amigas, asesorarlas y pasarnos el día de tienda en tienda; justo antes de esos años universitarios, empecé a conocer unas señoras muy respetadas y famosas en ese tiempo, que vendían en sus casas, ahí mami me llevaba a comprar los vestidos para las fiestas, todo ese mundo era algo que me apasionaba, e hija de un hombre de negocios que sin estudios, ni capacitación formo una empresa que hasta la fecha sigue en pie, unos 40 años en el mercado, él no era de estarse quieto, siempre innovando y pensando en lo próximo que haría, pues creo que herede esa vena de negocios de mi padre.

Pues así inicio todo, empecé a traer ropa de tiendas en ofertas, empecé a conocer mis clientas y así poder elegir con mas cuidado las piezas (siempre temí a que se me quedara inventario, por eso mi primer paso fue conocer mis posibles clientas e ir directo a las necesidades y gustos de ellas), ya cuando viajaba me solicitaban tráeme esto y aquello.


Mas adelante, luego de tener una cartera de clientas, me puse a investigar donde podía comprar al por mayor, y luego de investigar por aquí y por allí, así, solita conocí mis primeros suplidores internacionales, en ese momento no existía Instagram y no habían tantas boutiques en el mercado como hay ahora, más o menos conocía de ciudades dentro de los EEUU donde las señoras que vendían en sus casas compraban, pero no fue tan fácil, adicional a esos suplidores toque puertas aquí localmente y justo donde iba con mami a comprar, dos de ellas me permitieron comprarles a consignación, (por eso la importancia de las relaciones, no sabes cuándo necesitaras un favor) así que ya iba tomando forma todo esto.


Pero para el 2010 tras haber pasado situaciones difíciles en mi vida personal, encuentro el amor y Dios me bendice con mi primer hijo, también bajo tensión, en este momento por situaciones económicas y de salud, es entonces cuando decido dejar a un lado todo el tema de las ventas, para dedicarme a mi familia y enfocarnos en lo que estábamos viviendo en ese momento. Muy decidida de que cerraba un capítulo.

No fue hasta el 2013, que por un tema de desempleo mi esposo junto a dos de mis mejores amigas me convence a retomar lo que había dejado unos años atrás, una de ella hasta decide viajar conmigo, sin pensarlo mucho (fui casi obligada) nos fuimos, fue una experiencia muy buena tanto para mis emociones que estaban disparadas como por los nuevos contactos que hicimos y las vivencias que vivimos juntas. (siempre habrá amigos dispuestos a ir contigo y ayudarte en el proceso, pero cuidado debes saber elegir porque no siempre es así).


A partir de ahí abrimos nuestra cuenta de Instagram, ya con más conocimiento, más experiencia; iniciamos pensando que sería algo temporal, pero en el orden y el tiempo de Dios todo fue tomando forma, me considero un poco estructurada y organizada, el desorden me genera estrés por lo que poco a poco fuimos dejando atrás los talonarios, recibos físicos y nos fuimos con un sistema para los registros contables y de inventario, al mismo tiempo participábamos en bazares, eso nos permitió darnos a conocer, al igual que la referencia de boca a boca, llegaba una clienta y ella nos refería a otra y así sucesivamente hasta tener un grupo completo de amigas como clientas.


Nuestra marca ha ido evolucionando en el tiempo, y aún nos falta, porque el ser humano vive en constante evolución y siempre hay oportunidades de mejoras.

Este proyecto nos ha permitido conocer clientes y suplidores que se han vuelto amigas, terminas siendo consejera personal, asistiéndoles en temas de inversiones y manejo del dinero (soy Tesorera, si, algo que disfruto mucho y que también en su momento espero poder desarrollar un sueño que tengo referente a esta área), así como también te da la oportunidad de trabajar en conjunto con otras mujeres que están en el mismo proceso, donde nos apoyamos y juntas se logran muchas cosas en beneficio de todas.


Algunas de las lecciones que aprendí en todo este camino, el apoyo de tu familia es vital en esto de emprender, porque sacrificas su tiempo para levantar el proyecto, por lo que es necesario el apoyo de toda la familia para que esto pueda funcionar, segundo que para los que aman a Dios todo sucede para bien, Betsy Clothig Store nace nuevamente, en momentos difíciles, en esos momentos de desiertos, cuando no sabes para donde ir, que hacer y piensas que todo está perdido, es ahí donde suceden las transformaciones y se concretizan las ideas, tercero, se vale soñar porque los sueños se hacen realidad, aunque a veces vienen de una forma, que no necesariamente es la que esperas, pero si la que Dios quiso para ti.


Debo despedirme la historia es más larga, hemos tenido altas y bajas, experiencias buenas y otras no tan buenas, pero de lo que si estoy segura es que cuando Dios va de la mano contigo las puertas se abren, cada proyecto nuestro es puesto en oración porque sin su aprobación no damos un paso. Emprender no es fácil, más cuando te toca emprender trabajando en otro lugar, por eso la importancia de delegar, de tener un equipo (la familia, asesores, coach) que te ayude en el proceso y asistirte de expertos para que el proyecto de resultado y no mueras en el intento.


Del corazón,

Betsy

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